Hablaba la semana pasada del Círculo Vitoriano aprovechando
la ocasión de que esta institución ha sobrevivido ya a 150 inviernos vitorianos.
Y acababa mi columna con un “continuará”. Como lo prometido es deuda, y más si
es por escrito, prosigo con algunos apuntes relacionados con la historia de
esta anciana institución. Apuntes que nos sirven también como excusa para abocetar
brevemente la vida cultural de la Vitoria de antaño.
“Decía ayer” que el Círculo fue una entidad fundada por
liberales. Unos liberales acomodados, pues ya en el siglo XIX contaban en su
sede con telégrafo, calefacción central y agua caliente. Pedro Morales en su
libro “Adiós Vitoria”, opina sobre sus fundadores: “Su liberalismo pretendía
ser anticlerical. Pero vivía adaptado a las prácticas y hábitos religiosos
arraigados en la ciudad. Apenas le quedaba sitio para poner una vela al
demonio. Nuestros liberales se casaban por la Iglesia. Enterraban a sus muertos
en lugar sagrado. Llevaban a bautizar a los recién nacidos. Cuando crecían, los
educaban cristianamente. Los colegios de pago regentados por frailes y monjas
tuvieron gran aceptación”.
En cualquier caso, la Vitoria de aquellos días destacaba
sobre otras ciudades españolas por la notabilidad de sus personajes e instituciones.
Hablamos de personalidades de la vida política y académica como Mateo de
Moraza, Fermín Herrán, Manuel Iradier o Ricardo Becerro de Bengoa. La Sociedad
Bascongada de Amigos del País –sociedad, que casualmente ha tenido durante años
su sede alavesa en un local del Círculo Vitoriano- puso en marcha en Gasteiz la
Escuela de Dibujo. La Academia de Bellas Artes fue su sucesora, donde se
formaron artistas de la talla de Fernando de Amárica y Díaz de Olano, que fue a
su vez el cimiento de la actual Escuela de Artes y Oficios. Una escuela que fue
construida gracias a aportaciones públicas y privadas. Ahí también el Círculo
puso su granito de arena. Todo ello sumado a una serie de mejoras económicas y
sociales contribuyó a que Vitoria viviera un momento cultural de gran esplendor
hasta el punto de que de puertas afuera algunos la clasificarían durante años
como la “Atenas del norte”. Ahora, posiblemente, nos llamarían la “Zimbabue del
Norte”.
En 1930, según apunta en el libro “Historia de Álava” del
escritor Antonio Ribera, suceden hechos importantes en Vitoria. Por ejemplo, el
Deportivo Alavés asciende a primera división (30 de marzo). Se proyecta la
primera película sonora en Vitoria con un fracaso técnico notable (26 de
abril). Y una conferencia de Don Miguel de Unamuno provoca una grave crisis
interna…. en el Círculo Vitoriano (24 de septiembre). La cuestión es que varios
socios monárquicos consideraron la charla como un acto político. Alegaron que
la Sociedad estaba influida por partidarios de ideas republicanas. Y se dieron
de baja. Los monárquicos escindidos fundaron la Peña Vitoriana.
Y una vez más, me quedo sin espacio. Así que la próxima
semana proseguiré.
Continuará…
